Cuando
llegamos a colonizarlos fue muy sencillo, este lugar parecía el paraíso bíblico
ya que tenían una cantidad muy grande de oro y los indígenas nos lo daban a
nosotros a muy bajos precios de cambio o absolutamente nada ya que con el
tiempo nos dimos cuenta que ellos creían que éramos dioses y para los indígenas
el oro y sus piedras preciosas tenía un valor espiritual, mientras para
nosotros era económico. Pero al momento nos dimos cuenta que no era
ese paraíso que nosotros creíamos. Nosotros desde que llegamos estábamos seguros
de que éramos seres superiores a ellos, así que empezamos a protegerlos de
ellos mismos, de sus creencias religiosas que no estaban correctas desde
nuestro punto de vista. Les empezamos a enseñar sobre la religión y empezamos a
evangelizarlos. A los indígenas les describíamos como seres toscos, crueles,
indomables y sanguinarios eran incapaces de aprender la religión pero al final
con algunos lo logramos. Al mismo momento de cristianizarlos empezamos a poner
tipos de trabajo como el repartimiento, este era cuando se nos repartía un
determinado número de indígenas para que trabajen para nosotros u les teníamos
que dar a cambio educación y protección pero entre algunos de mis amigos no cumplían
su parte hacia los indígenas.
Nosotros
los explotábamos solo por una razón, y era para enriquecer y hacer crecer nuestro
amado imperio.
No comments:
Post a Comment